Shopping Cart
Your Cart is Empty
Quantity:
Subtotal
Taxes
Shipping
Total
There was an error with PayPalClick here to try again
CelebrateThank you for your business!You should be receiving an order confirmation from Paypal shortly.Exit Shopping Cart
Mª Lourdes Fernández Llamazares (Profesora del Conservatorio Profesional de León y miembro de la Orquesta de Cámara Ibérica)....................................................................................................

Como leonesa de nacimiento personal y musical –pues ésta fue la ciudad en la que nací, me formé en mis inicios y en la que actualmente desempeño mi profesión-, asisto estupefacta a lo que me atrevería a nombrar como el declive de una época.


Aún recuerdo –en mis tiempos de estudiante- las primeras colaboraciones con la Orquesta Odón Alonso, una orquesta con pocos medios que fue evolucionando y mejorando hasta su lamentable desaparición hace aproximadamente un par de años.


Y ahora recibo la noticia del recorte presupuestario al que se somete el Festival de Música Española y me vienen a la memoria actuaciones que desgraciadamente me son familiares y que preconizan el final de dicho festival.


Como docente no puedo entender la actuación de nuestros políticos, a priori tan preocupados por la formación, la educación, el desarrollo de la sensibilidad y de la creatividad del individuo, valores éstos inherentes a la cultura, y de los que hacen alarde en sus campañas electorales para que, a la hora de desempeñar sus funciones, y con la potestad que su cargo les confiere, olviden las ideas que les han llevado hasta su sillón en aras de otro tipo de intereses.


Pero señores míos, volviendo la vista unos siglos atrás, desde el siglo xix más concretamente, la música perdió su papel aristocrático pasando a formar parte de la vida social de la burguesía y posteriormente del pueblo. No sólo se crearon auditorios, salas de conciertos y orquestas, sino que la implantación de conciertos fue una práctica habitual. Hoy es esa sociedad la que se niega rotundamente a perder unos derechos adquiridos con mucho tiempo y mucho esfuerzo: la cultura –en este caso, la musical- es un patrimonio irrenunciable.


La labor que venía desempeñando el Festival de Música Española –no sólo en el ámbito de la recuperación y edición de partituras de la música de compositores autóctonos, españoles e incluso iberoamericanos, la oportunidad creativa que se da a los compositores noveles a través del concurso de composición, la posibilidad de hacer partícipes a los alumnos más aventajados de nuestros conservatorios a través de la Tribuna de Jóvenes Intérpretes, así como el privilegio de asistir a conciertos del más alto nivel camerístico y sinfónico donde las obras programadas son difícilmente escuchadas en otro tipo de conciertos- confiere a dicho Festival la magnitud de evento imprescindible no sólo para la sociedad leonesa en general, sino para los futuros profesionales que intentamos formar en nuestros conservatorios.


Por ello, insto a nuestros políticos a una reflexión profunda sobre las consecuencias de actuaciones que, movidas por la imposición del tijeretazo, acarrean unas consecuencias irreparables en la evolución y el desarrollo de la sociedad a la que sirven. Crear un festival tan completo y versátil, con un presupuesto tan irrisorio, no solo debería ser digno de alabanza y de orgullo para León, sino que, indefectiblemente, debería ser motivo de un auténtico apoyo y respaldo, potenciándolo, puesto que ya es un indiscutible referente avalado por sus 23 años de fructífera andadura.


Mª Lourdes Fernández Llamazares (Profesora del Conservatorio Profesional de Música de León y miembro de la Orquesta de Cámara Ibérica)

Welcome

Recent Photos

Recent Blog Entries

Featured Products

Newest Members

0